EL NACIMIENTO DE LA GUERRERA ELEA

 

EL NACIMIENTO DE ELEA


La Guerrera Elea nace a partir de un encuentro entre Eros el dios de la fertilidad y una pequeña indiecita llamada Anahí, que entrego su vida para salvar a su pueblo en la época de la conquista. Se dice que estos dos personajes se conocieron en primavera, cuando Anahí se encontraba fuera del Ceibo y contemplaba la mañana, respiraba el dulce olor de las hojas, escuchaba el cantar de los pájaros y prestaba suma atención a la naturaleza que la rodeaba, ya que solo en esta época del año ella podía salir del Ceibo y contemplar de las bellezas de la naturaleza.

Una mañana de primavera, Eros hacia de las suyas juntando enamorados, alentando la llama de la pasión en los seres vivos, entre sus múltiples actividades observo a lo lejos una pequeña personita, se acerco para mirarla más de cerca. Anahí que era muy entregada a contar historias de su pueblo a los animalitos e incluso a las flores de aquel hermoso valle, hacia olvidar a cualquiera que, aunque no fuera dotada de infinita belleza, había algo en ella que en definitiva atrapaba a cualquiera. Ahí estaba Eros, observándola, aunque no muy de cerca para escuchar sus grandes cuentos debido a que era una excelente narradora e interprete de sus historias. Pero a pesar de que Eros quisiera pasar por desapercibido, Anahí notaba su presencia, aunque era demasiado tímida como para encararlo, así que solo se entusiasmaba y alentaba ella misma para tener muchas más historias que narrar.

Pasaron los días y ya casi se terminaba el tiempo de Anahí, pues pronto tendría que volver a ser una sola con el Ceibo, ante esta preocupación decidió que a la mañana siguiente enfrentaría a su observante para conocerlo mejor. En la mañana siguiente a la misma hora de siempre llego Eros, para escuchar a su narradora favorita, pero Anahí al percibir su presencia comenzó a buscarlo…

Anahí, lo recibió con un cálido saludo y Eros, quedo pasmado sin saber como responder, al inicio fueron muchos los nervios por ambas partes, pero después todo comenzó a fluir como si de grandes amigos se tratará. Los dos tenían un entusiasmo muy peculiar cada que platicaban o Anahí, contaba alguna historia, Eros se perdía totalmente en la cálida voz de Anahí. Con el paso de los días los dos se sentían cada vez más atraídos uno por el otro, sus miradas los delataban profundamente es la clase de amor que surge por primera vez cuando sientes que puedes hacerlo todo si esa persona especial va a estar ahí para apoyarte y en respuesta sabes que estarás para esa persona siempre que te necesite.

El último día de la primavera llego y Anahí tendría que regresar al interior del Ceibo, Eros preparo una velada que sería inolvidable. Mantuvieron una plática amena y en su proceso de despidida cayeron en los brazos uno del otro, la noche fue mágica e inolvidable para ambos. Anahí regreso al ceibo y le prometió a su amado verlo el año próximo en primavera, ambos juraron esperarse para volver a estar juntos y disfrutar de la compañía de su ser.

Paso un año y Anahí, no volvió sola a consecuencia de esa última noche de primavera, broto de ella como si de un fruto se tratará una pequeña niña, muy hermosa, con los ojos claros, una sonrisa encantadora, la piel como de un duraznillo y el cabello castaño. Ahora ambas esperarían el gran encuentro con su progenitor para darle la noticia, pero este nunca regreso…

Año con año, Anahí no perdía la esperanza de volver a ver a su amado y que este conociera el fruto del gran amor que incendio sus cuerpos esa última noche de primavera, pero eso nunca paso. La pequeña Elea, creció y se educo con la madre naturaleza, aprendió a defender a los más necesitados, era una niña extraordinaria con grandes pasiones artísticas, una inteligencia inigualable y una valentía sorprendente que a cualquiera dejaba helado. Se convirtió en la gran guerrera del valle, porqué cuidaba de todos los que en el habitaban, era muy inteligente y audaz, esto le daba la ventaja sobre sus adversarios que querían lastimar el mundo en el que ella habitaba. Por muchos años ella encabezo grandes tribus de mujeres que se encargaban de ver por el bienestar de los demás y el auto cuidado. Fue una gran estratega, admirada por toda su tribu por su gran corazón y belleza.


https://drive.google.com/file/d/10jx4JBBcmfV--wQGlPeYEcHdWQf_imih/view?usp=sharing

Susana Aide Tepale Nava



Comentarios

  1. ¡Hola Susana! Estupendo relato e historia, pero dale más intensidad y descripción con detalles al instante mismo de creación mítica de la bestia. Con respecto al audio, lees bien, pero algo apresurada y haces pocas pausas, aunque con entonaciones. Me gusta el diseño y la distribución de las imágenes, incluso aparecen otros seres. Te felicito porque siempre das tu mejor esfuerzo y ante todo eres creativa.

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