EL CORAZÓN DE TEMPECRONE
El origen de Tempecrone aún es incierto, ya que se dice que es tan
poderosa que ha borrado de la historia su verdadero origen, sin embargo, lo
poco que se sabe de esta hada es que vivió en el reino de Obvlia. Reino que la
vio nacer, pero también morir una y otra vez.
El reino de Obvlia existía en escocia y estaba liderado por el hada más
poderosa del mundo mágico, pues se dice que el hada madre se encargó de crear
todo tipo de bestias fantásticas, para después mandarlas al mundo humano. Heralde
era su nombre y era una líder nata, físicamente imponía miedo pues sus alas
eran tan grandes como las de un Hyperion, sin mencionar que tenía la capacidad
de ver el futuro, pero no tenía el poder de intervenir con el mismo. Entre sus
debilidades estaba el amor que le tenía a Deló.
Por su parte, Deló solía ser un hada pequeña que alimentaba con sus lágrimas
el mar de Obvlia. Sus lágrimas eran pequeñas al salir de su rostro, pero estas
al caer en la tierra creaban cuerpos de agua gigantes. Su poder se fortalecía
de la tristeza y del odio que tenía en la humanidad, de aquí que sus lágrimas
fuesen eternas, o quizá es lo que todos creyeron.
Año con
año las hadas trabajaban duro, creando nuevas especies que ayudaran a proteger la
naturaleza de los seres humanos, pero estos siempre encontraban la forma de
capturarlos y matarlos. Un día Heralde y Deló, cansadas de las catástrofes provocadas
por los humanos, decidieron conjurar al Dios Mepplir, líder del tiempo y el
inframundo de las hadas, con el anhelo de crear un hada que fuese una viajera
del tiempo y pudiera evitar el mal. Mepplir, sin negar el deseo ayudó a las
hadas, pero pidió como condición el corazón de su creación, ya que aquel que es
capaz de revertir el futuro debe dejar a un lado el amor y la compasión para
tomar las decisiones correctas. Fue así como ambas aceptaron la condición de
Mepplir.
La primera tarea de Tempecrone como hada del tiempo, fue evitar la
muerte del Crívill; un monstruo con nueve cuernos que protegía a los reptiles
de los humanos, siendo una tarea que logró sin dificultad.
El reino de Obvlia recibía en su interior el equilibrio entre el bien y
mal con Tempecrone, pues a partir de su llegada las hadas comenzaron a ver a su
nueva hermana como una especie de princesa. Todo marchaba bien, hasta que
Heralde y Deló intentaron crearle un corazón, ya que Tempecrone no expresaba
amor hacía otros seres del reino y no reía como otras hadas.
El primer intentó por crearle un corazón a Tempecrone fue de Heralde, pues tomó un poco de las ramas del Hyperion para hacerle un corazón de madera, pero no obtuvo resultado, porque Tempecrone se negaba a reír. Así que el segundo intentó lo llevó acabo Deló, esta con sus lágrimas formó un corazón de agua, pero tampoco obtuvo resultados porque Tempecrone se negaba a llorar. Derrotadas, decidieron robar su corazón del inframundo; logrando un éxito rotundo. Hasta que por fin Tempecrone podía reír y llorar.
Pasaron los años y la convivencia que tenía Deló con Tempecrone empezó
a encender el corazón del hada del tiempo. Hasta que un día Deló pidió a
Tempecrone regresar el tiempo y alinear a su zodiaco el amor entre ellas dos, dejando
fuera a Heralde. El hada del tiempo sin pensarlo, viajó al tiempo hasta llegar
a los inicios del reino.
Al regreso de su viaje buscó con rapidez a la reina de Obvlia y pidió extender
sus manos mientras pedía perdón, porque al extender sus manos entregó en ellas
la cabeza de su amada Deló, pues Tempecrone le confesó que ella deseaba
traicionarla. Con ira la reina explotó y
condenó a Tempecrone a vivir entre el fuego, pues su corazón siempre le
perteneció al Dios Mepplir. Exiliándola de su reino.
En su dolor Heralde destrozó su reino hasta terminar por ocultarse en
la profundidad de la tierra, desde entonces la tierra se mueve de un lado a
otro por el movimiento de las alas de Heralde.
El alma de Tempecrone fue condenado por el Dios del inframundo para causar
más dolor, convirtiéndola en una dama de cera que puede cumplir los deseos de cualquiera
que soplara su llama, pero si este no prende de nuevo el fuego de la dama de
cera; esta terminará por eliminar su historia en la humanidad.

¡Hola José Antonio! Atractivo el diseño de la entrada, pero no estaría de más agregar una imagen, por lo menos; incluso con otros seres que mencionas. Buen relato, pero escribe Escocia con mayúsculas. La historia es redonda y el momento mítico de la creación es bueno, pero sería interesante detallar más. Hizo falta el audio de la narración con tu propia voz. Felicidades por la creatividad y el esfuerzo.
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