El canto de Hebalusol
La luna y el sol en algún momento
fueron amantes, pero por la envidia de Afrodita fueron acreedores de una maldición
y separados para siempre. Fue así que ella convirtió al joven en el astro que
iluminaría el día y a la mujer en el que iluminaría la noche, por lo que nunca
coincidirían en el firmamento. Estaba segura de que así su amor se extinguiría.
Zeus intervino para que el sol,
por lo menos, pudiera rosar el rostro de su amada, y así ocurre en los días de
eclipse, cuando los dos amantes vuelven a unirse, aunque sea por un breve
instante.
Pero, aunque no estén juntos se
comunican y conversan, porque ellos nunca duermen, están ahí observando y
cuidando ese planeta tierra del que son guardianes y en ocasiones sus
movimientos generan cambios importantes en la naturaleza y en el comportamiento
de sus habitantes, y es ahí donde su observación se centró desde que el hombre
piso la tierra. Han observado la evolución que este ha tenido y como se ha
adaptado al paso del tiempo para no desaparecer.
La luna con toda la sensibilidad
se centró en la mujer e hizo que el sol las contemplara también y descubrieron
tantas cosas en ese ser tan especial, descubrieron un ser amoroso, sensible,
inteligente, audaz, trabajador y muchas cualidades más. Por lo que no se explican
porque su contrario, el hombre, la ha maltratado, sobajado, humillado,
disminuido y eliminado, de manera directa o influenciando a las de su género
para que se destruyan entre ellas mismas…
En uno de sus encuentros y dentro
de esa complicidad y equidad que los caracterizaba la luna le pidió al sol que
buscaran la manera para que la mujer dejara de ser tratada tan injustamente, él
viendo la gran preocupación de su amada por defender a las de su género le
prometió pensar en algo, comprometiéndose que en su próximo encuentro le
tendría la solución o algún plan para llevar a cabo. Así se separaron una vez
más, pero la luna se fue muy preocupada, motivo por el cual en la
tierra se desataron algunos desastres naturales, el sol al darse cuenta contaba
los años para volverse a reunir. Mientras tanto en el planeta tierra a la mujer
se le quemaba porque ella se estaba revelando y la llamaban, loca, bruja,
hereje. Se le juzgo más que nunca.
Por fin llegó el día en que la
luna y el sol volvieron a tener ese encuentro amoroso que tanto esperaban y
después de entregarse al amor, la luna pregunto que había pensado acerca de su
encomienda, si ya tenía un plan o alguna solución, él le dijo que la única
solución era crear una criatura defensora de las mujeres. La luna estuvo de
acuerdo y durante esa reunión, que para la tierra solo es un instante, para
ellos fue suficiente para crear a esa criatura con la maldad y bondad
suficiente para hacer justicia. Después de crearla darle un nombre y
encomendarle la importante tarea la soltaron, dejándola caer en el fondo del
océano, y ahí vive y desde ahí actúa
…
El nombre de esa criatura es
Hebalusol, con características físicas para poder vivir en el oscuro fondo del
mar, dotada de unas aletas luminosas que le permiten ubicarse, unas alas que le
permiten trasladarse por cualquier parte del mundo y a una velocidad increíble.
Tiene una audición y vista supremamente afinadas, para poder detectar cuando
las mujeres están en peligro, pero lo más importante es el poder que tiene la
melodía de su canto, es ese poder el más importante, ya que, es por medio del
canto que se puede meter en el pensamiento de las mujeres y especialmente en
sus sueños poder hacer ese cambio que necesitan y poder liberarse del yugo que
las hace sufrir. Ella visita a esas mujeres que están siendo tratadas
injustamente, por medio de los sueños, y les cambia el pensamiento por medio
del canto, inyectándoles fuerza y coraje para exigirse a sí mismas un cambio y
no permitir que nadie pase por encima de ellas.
Ha realizado su trabajo por
muchos, muchos años, es por eso que en diferentes épocas las mujeres ya se han
revelado en contra de sus opresores.
Hoy Marcela se ha despertado, y
después de tener un sueño inquietante. Busco sus maletas tomó a sus hijos y
salió de esa casa en la que era prisionera, ira en busca de una realidad
distinta, porque hoy no tiene miedo, porque hoy se siente autosuficiente y
poderosa.
—Mami, ¿Por qué estás silbando
esa melodía? ¿yo no la conozco?
—No sé mi amor, la soñé, pero sé
que te la cantaré, siempre…

¡Hola Reyna! Buen relato y un diseño atractivo de la entrada, aunque una imagen no hubiera estado demás. En cuanto a la historia es redonda, Dale más intensidad el momento justo de la creación mítica de tu bestia con más detalles y descripción. Un título con letra más grande para destacar el nombre de tu bestia, la protagonista de la historia. Por cierto, no insertaste el audio de tu narración. Sin embargo, te felicito por tu creatividad y constante esfuerzo.
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